Año nuevo, metas nuevas: Cómo construir un futuro alineado con tus deseos

Dra. Laura Catalina Rodriguez Barreto & Dr. Luiz Mário Ferreira Costa

12/25/20247 min leer

Ano Novo, Metas Novas: Como Construir um Futuro Alinhado aos Seus Desejos
Ano Novo, Metas Novas: Como Construir um Futuro Alinhado aos Seus Desejos

"El futuro no es un lugar al que vamos, sino un proyecto que estamos construyendo".

Consideraciones iniciales:

La frase de Antoine de Saint-Exupéry nos invita a reflexionar sobre el futuro como una construcción continua, un espacio moldeado por nuestras decisiones y acciones en el presente. Escrita en un contexto de guerra, en una era marcada por las transformaciones tecnológicas y los horrores de la Segunda Guerra Mundial, esta idea resuena como un grito de esperanza y responsabilidad ante el caos. Saint-Exupéry, con su visión poética y existencial, se hace eco del pensamiento de filósofos como Sartre, para quien la libertad humana conlleva la angustia de decidir y crear sentido en un mundo sin garantías.

Cada año, nos vemos obligados a empezar de cero. Hacemos promesas y propósitos, creyendo que el año siguiente será diferente, que los errores se corregirán y que las metas finalmente se alcanzarán. Esta práctica no es meramente moderna, sino profundamente arraigada en la condición humana. En el psicoanálisis, Freud ya destacó el deseo de "reparar", un impulso vinculado al Superyó, que nos guía hacia la superación de los fracasos y la búsqueda de ideales. En la terapia cognitivo-conductual (TCC), la construcción de metas claras y alcanzables refleja este mismo deseo, transformando las aspiraciones en cambios concretos.

Del deseo a la conquista:

La búsqueda del futuro, tan frecuente en los propósitos de Año Nuevo, no es un fenómeno moderno. Sus raíces se remontan a la Antigüedad, cuando los romanos celebraban a Jano, dios de las transiciones y los comienzos. Representado con dos caras, una vuelta hacia el pasado y la otra hacia el futuro, Jano simbolizaba la capacidad humana de reflexionar sobre lo ya vivido y proyectarse hacia el futuro. Los propósitos hechos en su honor a principios de año no eran un mero ritual; eran un hito de renovación, una forma de afirmar la importancia de aprender de los errores y adaptar nuestros pasos a nuevos caminos. Esta práctica resalta una característica fundamental de nuestra condición: la necesidad de encontrar sentido al pasado y la valentía de planificar el futuro.

En filosofía, esta idea es desarrollada por pensadores como Martin Heidegger, quien nos recuerda que el ser humano es, en esencia, un "proyecto" en constante construcción. Para Heidegger, existimos en un estado de "ser-en-el-mundo", donde nuestras decisiones y acciones moldean continuamente quiénes somos y quiénes podemos llegar a ser. El futuro, desde esta perspectiva, no es un lugar al que llegamos pasivamente, sino un horizonte de posibilidades que creamos activamente, a menudo impulsados ​​por nuestras experiencias pasadas y deseos presentes. Esta visión nos invita a ver las resoluciones y las promesas como algo más que deseos superficiales; son expresiones de nuestro compromiso con el proceso de ser mejores, más conscientes y más alineados con nuestros valores.

Prometer un año mejor es, pues, un gesto de esperanza y responsabilidad. Es un acto que va más allá de las meras palabras, pues implica afirmar nuestra capacidad de moldear la realidad y ser protagonistas de nuestra propia historia. Sin embargo, ¿por qué tantos de estos propósitos, hechos con sinceridad y esperanza, acaban olvidados o incumplidos a lo largo del año?

El psicoanálisis ofrece una clave profunda para comprender qué se esconde tras las promesas que nunca se materializan. A menudo, el deseo de cambio no es del todo auténtico ni libre, sino que se asocia a un ideal de perfección internalizado inconscientemente. Freud identificó esta exigencia interna como una manifestación del Superyó, una instancia psíquica que regula nuestro comportamiento según estándares y valores internalizados, frecuentemente heredados de figuras de autoridad como padres, maestros o la sociedad en general. El Superyó, al exigir un alto estándar de perfección, puede generar un conflicto interno que resulta en frustración y autosabotaje.

Imagina a alguien que promete constantemente "ser más productivo el año que viene", pero nunca cumple su compromiso. Este deseo puede estar alimentado por una voz interior que dice: "Si no eres excepcional, no vale la pena intentarlo". Bajo esta presión, cualquier error o desviación del plan inicial puede sentirse como un fracaso absoluto, lo que lleva al abandono total del objetivo. Este ciclo de intentar y rendirse refuerza la creencia en la propia incompetencia, creando una barrera que impide un cambio genuino.

Jacques Lacan profundiza este análisis introduciendo el concepto de lo imaginario, sugiriendo que muchas metas están más conectadas con lo que creemos que «deberíamos» ser que con lo que realmente deseamos o somos capaces de lograr. Alguien podría, por ejemplo, fijarse como meta «tener el cuerpo ideal» porque asocia esta imagen con el éxito o la aceptación social. Sin embargo, esta meta puede no reflejar un deseo verdadero y personal, sino más bien un intento de ajustarse a una expectativa externa. Como resultado, la desconexión entre el deseo auténtico y el objetivo perseguido dificulta mantener el esfuerzo, generando una sensación de incompetencia.

El psicoanálisis, al explorar recuerdos, experiencias y narrativas personales, ayuda a identificar el origen de estas promesas y por qué parecen tan difíciles de cumplir. Un ejemplo práctico sería el de alguien que promete ahorrar más dinero, pero no puede controlar sus gastos. Un análisis psicoanalítico podría revelar que esta dificultad está relacionada con experiencias de la infancia, como la sensación de privación o la asociación emocional de las compras con la comodidad o la felicidad. Al comprender estas raíces inconscientes, la persona puede comenzar a reevaluar sus objetivos y redefinirlos de una manera más acorde con sus verdaderos deseos y posibilidades.

Este enfoque busca no solo resolver síntomas (como promesas incumplidas), sino también transformar la relación de la persona con sus objetivos y consigo misma. Al sacar a la luz las tensiones internas y los conflictos inconscientes, el psicoanálisis permite al individuo reconciliarse con sus propias expectativas, rompiendo el ciclo de frustración y creando espacio para un cambio genuino y sostenible.

La terapia cognitivo-conductual (TCC) aborda este problema de forma práctica y objetiva. A menudo, la dificultad para alcanzar objetivos se asocia con creencias disfuncionales y pensamientos automáticos. La TCC trabaja para identificar estos patrones de pensamiento y sustituirlos por creencias más realistas y funcionales.

Una de las estrategias más utilizadas en la TCC para promover cambios concretos es el método SMART, desarrollado por George T. Doran en 1981. El acrónimo SMART significa Específico, Medible, Alcanzable, Relevante y Limitado en el Tiempo. Este método ayuda a transformar objetivos amplios y genéricos en objetivos claros, específicos y alcanzables, lo que permite a la persona monitorear su progreso y aumentar sus probabilidades de éxito.

Por ejemplo, en lugar de establecer un objetivo genérico como "ponerse en forma", el método SMART sugiere objetivos más detallados y realistas, como "caminar 30 minutos tres veces por semana durante los próximos dos meses". Este enfoque traduce las aspiraciones en acciones concretas, ayudando a la persona a superar barreras emocionales y prácticas. En la TCC, esta técnica es especialmente útil para personas que se sienten abrumadas por objetivos vagos o inalcanzables, ya que promueve un marco más objetivo para lograr cambios significativos.

Si esta dinámica de promesas incumplidas es recurrente, podría existir una afección subyacente, como ansiedad o depresión, que interfiere con la capacidad de planificar y actuar. Combinar enfoques psicoanalíticos y de TCC puede ser especialmente eficaz. Mientras que el psicoanálisis ayuda a comprender los conflictos emocionales e inconscientes que sustentan estos patrones, la TCC proporciona herramientas prácticas para transformar los deseos en acciones concretas.

Por lo tanto, superar el ciclo de promesas vacías requiere una profunda reflexión sobre lo que motiva estas metas y estrategias reales para ponerlas en práctica. Este proceso puede no ser sencillo, pero es profundamente transformador. Al reconocer las limitaciones y, al mismo tiempo, crear metas alcanzables, es posible construir un camino más acorde con las propias capacidades y deseos, rompiendo el patrón de frustración e inaugurando un ciclo de logros genuinos.

Consideraciones finales:

Completar un ciclo de promesas incumplidas y transformar las aspiraciones en logros concretos puede parecer un reto inmenso, pero es absolutamente posible. El futuro, como nos recuerda Antoine de Saint-Exupéry, es un proyecto continuo que construimos con nuestras decisiones y acciones en el presente. Comprender las dinámicas internas que dificultan el logro de objetivos, mediante el psicoanálisis, y combinarlo con estrategias prácticas, como las que ofrece la terapia cognitivo-conductual, es un camino que nos permite no solo soñar con un año mejor, sino hacerlo realidad.

Imagina lo liberador que sería reevaluar tus metas a la luz de tus deseos auténticos, libre de la presión de expectativas externas o ideales inalcanzables. Además, considera la posibilidad de planificar cada paso con claridad, utilizando herramientas como el método SMART, para transformar grandes sueños en acciones alcanzables. Cada pequeña victoria refuerza tu capacidad de perseverar, creando un ciclo positivo de logros.

En definitiva, ¿qué harías diferente si supieras que el próximo año podría, de hecho, marcar una verdadera transformación? Este viaje, como hemos aprendido, se trata menos del destino y más de la construcción diaria de quiénes queremos ser. La invitación está hecha: el futuro comienza ahora y es un reflejo de las decisiones que tomas hoy.

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Referencias bibliográficas

DORAN, George T. Existe una manera inteligente de redactar las metas y objetivos gerenciales. Management Review , vol. 70, n.º 11, págs. 35-36, 1981.

FREUD, Sigmund. El yo y el ello. Río de Janeiro: Imago, 1996.

HEIDEGGER, Martín. Ser y Tiempo. Petrópolis: Vozes, 2012.

Lacan, Jacques. Los escritos. Río de Janeiro: Zahar, 1998.

SAINT-EXUPÉRY, Antoine de. El Principito. Río de Janeiro: Agir, 2009.

SARTRE, Jean-Paul. Ser y Nada. São Paulo: Vozes, 2020.

TÉBAR, Leonardo F. La Terapia Cognitivo-Conductual en la Práctica. São Paulo: Atlas, 2017.